Si sabias … ¿Porque esperaste?

Ayer disfrute de Angry Birds 2, con mis hijos, y una frase en la película me resonó. “Si todos estaban advertidos de la inminente guerra porque no evacuaron” Aunque es un ejemplo extremo, muchas veces cometemos el error de esperar hasta que ya es muy tarde y es casi imposible resolver la situación. La lección siendo que hay que aprender a identificar las señales de que algo va por mal camino y se deben hacer correctivos antes de que llegue a una situación irremediable.

Esto aplica a varias situaciones de vida, elegiste una carrera universitaria que realmente no disfrutas o peor aún no comprendes; estás en un empleo sin vía de mejoría; estas viendo que la empresa no esta avanzando; tienes gastos mayores a tus ingresos; estas en una relación tóxica; solo una pequeña lista de tantas cosas que pueden ocurrir.

Siempre es importante meditar y hacer una reflexión sobre el día a día y si eso está afectando de manera positiva o negativa los planes a largo plazo. De manera tal, que se pueda identificar donde hay lugar para mejoría, donde es necesario hacer correctivos y cuando es momento de aceptar derrota. Si uno logra identificar situaciones con suficiente tiempo, al menos que sean situaciones que se escapen de las manos, suelen tener una solución positiva.

Lo más difícil de todo es aceptar derrota, y es importante entender que no es lo mismo a darse por vencido. Darse por vencido dejar algo a medias, sin una razón válida para no llevar a cabalidad el proyecto. Sin embargo, aceptar derrota es entender que se ha dado lo mejor de uno, y que resulta imposible seguir adelante un proyecto, con potenciales resultados desastrosos si uno no detiene el proyecto a tiempo para tener una salida ordenada.

Aceptar derrota, conlleva un golpe fuerte psicológico, el individuo siente que ha fallado, puede llevar a dime que diretes en la sociedad y peor aún es emotivo porque muchas veces afecta a seres queridos. Pero es importante, saber cuando es tiempo de decir “hasta aquí” o en las palabras del famoso Roberto Durán “¡No Más!”. Entendiendo que si se hace con tiempo y de manera organizada evita condiciones que pueden tener repercusiones serias a nivel personal, laboral y social. Lo más importante es poder caminar con la frente en alto.

20 de diciembre de 2019

Debe ser un momento de reflexión sobre cosas del pasado, que no deben repetirse en el futuro para evitar enfrentamiento de pueblo contra pueblo y peor aún ser invadidos por una fuerza externa. Ocurrieron periodos de dictaduras civiles por golpe de estado llevaron a una dictadura militar, cuyo cabecilla final, fue colocado por una potencia mundial que en aquel entonces era hegemónica, para finalmente lograr la democracia.

Hubo muchos que perdieron seres queridos y que tuvieron que enfrentarse entre sí.

Por eso estoy de acuerdo con la frase “Prohibido Olvidar” y debería haber una recopilación sobre la historia de Panamá, desde sus inicios, sin esconder las partes oscuras y permitir que todos puedan acceder a la misma.

Y lo más importante es permitir que la juventud aprenda sobre historia patria, de manera abierta exponiendo los puntos de vista para que puedan formar una opinión propia y que puedan identificar posibles retornos a movimientos que puedan surgir en el colapso de la democracia que tanto se ha luchado por tener.

En fin, es un tiempo de reflexión y también de luto nacional que nuca debe ser olvidada.

El desgaste mental de un estudiante extemporáneo

Estoy algo cansado, pero satisfecho de haber cumplido con las obligaciones universitarias. Luego de varias decepciones que dejaron un sabor amargo en mi ser, estuve a punto de darme por vencido y quizás desaparecer. Pero ambos descendientes de sangre me miraron y dijeron, ya pronto serás lo que quieres ser. Tuve largas noches en vela, por muchas preocupaciones no académicas y situaciones que se montan y se sienten, pero no se ven resoluciones cercanas y las lejanas no son aceptadas.

            El sacrificio de seguir estudios superiores, una vez ya se ha pasado la ventana de edad tradicional para dichos estudios es grande y con lleva muchas presiones sociales. Al invertir tiempo estudiando se toman decisiones, si ese tiempo se resta del tiempo de familia, del tiempo de trabajo o del tiempo de ocio. Y así va la prioridad, primero eliminas el tiempo de ocio, luego vas en una danza mística entre el tiempo de familia y el tiempo de trabajo, siempre gana el trabajo sobre la familia; sin trabajo no se alimenta a la familia.

            El día tiene 24 horas y la semana 720 horas, cuando se estudia, trabaja y se es padre de familia, las horas de descanso suelen ser las primeras en desaparecer. En la evidencia netamente empírica y no científica, cada hora crédito semanal universitario requiere 3 horas entre, asistir a clases, preparar tareas y proyectos, y estudiar para exámenes. Por ende, no importa el turno en el que estudias, o el turno en que trabajes, el tiempo de descanso siempre es el que sufre.

            Sumando el cansancio mental que carcome el alma de todo ser viviente, ya sea por las presiones laborales, preocupaciones familiares, o fechas de entrega universitaria, llevan al ser a no querer salir de casa y simplemente encerrar o desaparecer de la faz de la tierra. Esudiar, ser padre de familia y trabajar no es fácil.

            Lo más desgastante es la sociedad que juzga, por la razón de que hace una persona estudiando extemporáneamente. Y siempre son las mismas preguntas que lanzan ¿Qué haces perdiendo tu tiempo en eso? ¡Ya es hora de que busques trabajo! ¿Por qué no buscas una carrera corta que te pague mucha “plata”?