Socialismo Catedrático

Solo tenemos que visitar la página web de la Universidad de Panamá para entender una gran disparidad que existe en el rango salarial del profesorado y la inequidad salarial que existe dentro de la misma. Según nuestra ley, a igual trabajo igual salario, pero, me discutirán, no todas las materias tienen el mismo valor. Lo interesante es que la tendencia muestra que los profesores con inclinaciones de izquierda suelen ser los mejor remunerados, pero generalmente son los que menos materias imparten.

Tampoco comprendo porque existen profesores que han dado gran parte de su vida profesional hacia la enseñanza, los tienen nombrados como profesores de contingencia; otros con menor tiempo de servicio, ya tienen permanencia y salarios muy superiores con menor carga de materias. Esta disparidad esta, nuevamente causa enojo y la perdida de motivación entre el personal docente que ven esto como una injusticia.

Veo al docente de tendencia a la izquierda, que habla de los valores sociales y los beneficios del socialismo, recibir mejor remuneración por menor trabajo. Parece que el mensaje que se desea impartir es que, si eres dedicado, buen trabajador y mantienes neutralidad catedrática o de una línea opuesta a la de la izquierda, entonces eres castigado con la reducción de materias o salarios menores.

Felicito a los profesores que por vocación, irrelevante del salario, se mantienen firmes impartiendo y educando nuevas generaciones de profesionales, de una manera imparcial para fortalecer el dialogo, razonamiento y la libre decisión de ver todos los aspectos que puede ofrecer la vida profesional para los jóvenes universitarios. Solo espero que dichos profesores bendecidos con mejor remuneración de tendencia de izquierda, vean que al aceptar una diferencia salarial, son víctimas del capitalismo Cronista, donde una entidad pública beneficia solo a ciertas personas o entidades privadas.

¿A dónde se fue el crecimiento económico de Panamá?

Recuerdo una época de grandes apagones, que para poder obtener una línea de teléfono tenía una lista de espera de tres meses. Los recuerdos de saber que algunas personas por estar en puestos claves dentro de las instituciones públicas de servicios públicos cuando pertenecían al estado panameño lucraban por agilizar conexiones e instalaciones de los mismos. También recuerdo que los precios eran mucho menores, en parte por los subsidios, pero si ajustamos a la inflación los costos actuales de los servicios públicos administrados de manera privada han disminuido, aunque todavía se pague el mayor precio a nivel local, pero eso está ligado a los salarios que gozan los panameños.

Sobre el desarrollo y crecimiento económico adicional a la clase trabajadora que no logra salir del rubro de pobreza, se debe culpar a la mala política de estado, repetida eternamente de gobierno a gobierno donde se enfatiza el clientelismo y paternalismo. Esto ha causado una generación de personas desmotivadas cuyo propósito es buscar al mejor postor político y cuya economía familiar esta ligada a que puedan nombrar algún conocido en el sector público para que este le lance trabajos en el gobierno. No existe el fervor emprendedor.

Adicional a los subsidios focalizados, en vez de invertir en alimentación escolar y fortalecer al educador para que recupere la autoridad, se brindan cosas efímeras como bolsas o zapatillas, tanques de gas y cada tanto tiempo distribución de pavos, jamones y pollos. Esto causa una perpetuidad en malos políticos y la desmotivación de educadores que se sacrifican por educar a las nuevas generaciones.

Finalmente, menciona empresas que le pertenecían al estado y que la mayor parte de las obras eran por empresas locales, sin embargo, la materia prima es toda importada, dado a que la economía se ha transformado a una de servicios, en ves de beneficiar las concesiones a empresas locales, es el mismo estado que beneficia a las empresas extranjeras, efectivamente causando una fuga de recursos y una economía descapitalizada.

Deuda Pública alcanza $24 mil 799 millones hasta abril

La deuda pública en ves de disminuir o al menos no crecer, sigue creciendo con la escusa de que proporcional al PIB Panameño ha disminuido. Eso significa que la deuda aumenta, y sigue creciendo y nuestra capacidad de darle servicio a la misma, se dificultará cada ves más por razón de que la recaudación fiscal tiene una tendencia a la baja. Lastimosamente se debe ver el fondo del porqué de la necesidad del incremento de la deuda o haber implementado medidas de austeridad.

La administración anterior aceleró y creo varias mega obras al estilo llave en mano. Se iniciaron a mediados del ciclo gubernamental para ser entregados con el nuevo gobierno. Hubo un gasto desmedido a base de créditos de estado a entidades privadas, adicional a los conocidos actos de corrupción con alcance global que todavía manchan la nacionalidad panameña.
La administración actual pudo haber implementado medidas de austeridad con el objetivo de lograr estabilizar el gasto público y obtener equilibrio fiscal. Sin embargo eso va contra la tradición paternalista estatal panameña irrelevante del gobernante de turno. Para poder mantener los subsidios y llenas las partidas discrecionales, no quedó opción que obtener deuda para poder mantener el status quo.

Vemos reflejado la mala imagen de los actos de malversación de fondos públicos y el descuido de la infraestructura con la disminución en la recaudación. Aunque, se mantengan los negocios locales, muchos han sufrido pérdidas por la constante amenaza de inundaciones, apagones por fallas en la red eléctrica la cual es administrada por un ente gubernamental, sumado a la falta de mano de obra calificada por razón de la no inversión en la educación, se empieza a observar la disminución y perdida de inversión local y extranjera, empezando el efecto dominó que obliga al estado a entrar en un sistema de deuda para cubrir gastos.