Oda a mis perros

Pienso sobre el regaño corto

Noticia alarmante vicioso

Perruna bestia pulgosa ladra

Tal cual movida de hoja parda

Muerde sin pensante mente

Pierde alegre el libertinaje

Sombra paso ladrido escuche

Chillido y aullido siguiendo

El camino defendiendo ¡Oh!

Silencio solo pido amigo

Fiel compañero defensor

Alarma contra intrusos ¡Calla!

Solo su sombra ataca ¡Mala!

Canino protege ruidoso ¡Ya!

¡Silencio que tengo que trabajar!

Inteligencia artificial y la perdida de la libertad

Cuanto más pienso sobre la inteligencia artificial, mas considero el posible prospecto presentado en la novela de ciencia ficción “Colossus” y luego su versión teátrica “Colossus: The Forbin Project”, basada la época de las dos super potencias por un lado Estados Unidos de América y por otro lado la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Trata sobre la posibilidad de ambas super potencias y su desarrollo y luego salida a producción de Inteligencia Artificial para mantener vigilado al bando opuesto con la intención prevenir un cataclismo nuclear, si alguno de los dos bandos decide atacar.

Como era de esperarse, ambos bandos estaban vigilantes y ambos desarrollaron su tecnología de inteligencia artificial, eventualmente entregando el control de su respectivo arsenal nuclear a su respectivas “computadoras inteligentes”. Donde ambos bandos habían concordado que la directiva principal de sus respectivas tecnologías era salvaguardar la paz y evitar una guerra. Eventualmente cooperan para que se comuniquen ambas computadoras para vigilar y advertir de posibles pruebas para evitar respuestas nucleares inadvertidas.

Ambas inteligencias artificiales se comunican, desarrollan su propio lenguaje y eventualmente se fusionan. Al observar el comportamiento humano belicoso, la nueva entidad decide que la única manera de mantener a la humanidad en paz y controlada es a base del temor a ser destruido. Aprovechando que tiene control sobre el arsenal nuclear de ambas naciones y acceso a la vigilancia de ambas naciones, amenaza con la destrucción de la humanidad si no aprenden a convivir. Para demostrar que su directiva del bien mayor impera sobre el bien individual, destruye con arma nuclear inferior los intentos de sabotaje y consigue que los humanos cooperen en eliminar cualquier posible intento de insurgencia a sus órdenes. Finalmente destruyendo en ambas naciones las ciudades con mayor población y lanzando una amenaza mundial que el mismo futuro les espera al resto de la humanidad de no cooperar. O vivir en paz con humanos, o vivir en paz sin humanos, la decisión es suya…

Lo siempre me ha llamado la atención de este concepto elaborado a inicios de 1950, es la visión actual y tan real que conlleva esto. Una entidad artificial e inteligente, por su capacidad computacional exponencialmente más inteligente que la inteligencia colectiva de la humanidad, sin remordimiento de conciencia cuya única directiva sea la búsqueda de la paz, tolerancia, y cuidar el medio ambiente, no estaría muy fuera de la realidad de lo que plantea dicha novela y película. Sumado al hecho de que la misma inteligencia si es mal guiada en su concepto puede determinar que la humanidad necesita ser eliminada para que el planeta sobreviva, si ya me fui por la tangente y pienso en “Skynet y sus Terminators”.

Una visión modernizada aunque algo descabellada, en la integración de humano a una red de realidad virtual con la saga de “The Matrix”, si es posible que una entidad artificial inteligente sin remordimiento de conciencia cuya directiva principal sea que sobreviva la humanidad como especie y el medio ambiente donde se desempeña, si logre subyugar a la humanidad bajo el temor de terror, la humanidad sabiendo que esta ante un enemigo superior que puede predecir cada intento de “libertad” ya que los humanos fueron sus creadores y por ende la inteligencia “creció” bajo la tutela de humanidad y por ende conoce sus fortaleces y fallas.

La pregunta que nos debemos hacer es:
¿El bien común y la estabilidad sugiere perder libertades y derechos individuales?

20 de Noviembre de 1989

Existen momentos de grandes lutos, hoy siendo uno de ellos. Podemos decir que hoy un pueblo que ya estaba bajo el yugo de una dictadura violenta y opresara fue dada un golpe final por la super potencia del mundo. Veinte de diciembre de 1989, marca el momento en que la sociedad panameña de un solo golpe tuvo cambios radicales y una reorganización social que a la fecha todavía afecta y ha marginado grandes segmentos de la población.

Una población oprimida por una persona en el poder, el mal llamado hombre fuerte de Panamá y adicional unas fuerzas armadas que siguiendo ordenes oprimían a la nación que habían jurado defender. Bajo el pretexto de libertadores y en un solo golpe, borro de la faz de la tierra no solo a militares, pero muchos civiles dejando así una generación de huérfanos. No conforme con la acción militar, se inició una campaña mediática para disipar de la memoria las atrocidades cometidas durante la invasión a Panamá.

Es triste que nuestras futuras generaciones crezcan ajenas a los sacrificios ocurridos para llegar a una época de seudo democracia y el porque los grupos de poder se han perpetuado. Si bien es cierto que se eliminó un mal, pero se abrió una caja de pandora donde se mantuvo la práctica del populismo, hoy día visto en forma de los “pavipollos”, de favorecer a ciertos intereses, de tratar a la población como hormigas lanzando migajas para manipular su comportamiento.

Eliminaron un aparato gubernamental, y lo reemplazaron por otro, que, si bien son elegidos “democráticamente”, siguen las malas prácticas del nepotismo, clientelismo y populismo. La cúpula política actual solo se turna, pero en el actuar, simplemente se perpetúa un sistema que no vela por el interés de la población, sino de unos pocos sin importar marginar a los más necesitados.

Solo me queda conversar con mis allegados jóvenes del porque y que llevó a la invasión. Y de que deben ser vigilantes para que no se repita una situación que podría llevar a la perdida de nuestra tan añorada soberanía.