Reflexiones de una Otitis

A los que frecuentan este “blog”, se pueden haber percatado que han pasado aproximadamente diez días desde mi última entrada. Mi falta de inspiración coincidió con el inicio del semestre universitario y una molestia leve en el oído. Yo sufro de síndrome de meniere, algo que causa que tenga molestia crónica en el oído, y a raíz de esta afección tuve una complicación con una otitis.

La otitis externa, la cual me afectó, se llama enfermedad del nadador. Le veo algo de ironía, porque antes de empezar con las molestias del oído, había estado visitando la piscina tres veces por semana para hacer ejercicio. Por ende, la búsqueda de salud, me trajo consecuencias. Aunque, considero que tengo buena higiene personal, fallé en una parte, se recomienda si se práctica la natación limpiar con agua oxigenada o enjuagar una vez por semana ambos oídos con agua oxigenada.

La razón de esto es porque las bacterias que suelen afectar el oído, son anaeróbicas. Las bacterias anaeróbicas suelen vivir en lugares con baja cantidad de oxígeno. El oído con agua de piscina, es un lugar perfecto para alojarse. El agua oxigenada, crea un ambiente con mucho oxígeno, el cual es tóxico para estas bacterias. Lo importante es que, es importante tener un régimen de limpieza de oído y no solamente la limpieza de la oreja como tal.

Sigo con algo de molestias, pero ya me siento cómodo para escribir, estudiar y trabajar.

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