Migración, un dolor de cabeza para todos

Es indudable que el mundo cada vez está más integrado, y todo es gracias a que la tecnología ha tumbado las barreras físicas y solo quedan las políticas. Existen personas que argumentan a favor y personas que argumentan contra la migración libre de las personas. Hoy solo hablaré de tres categorías de migrantes y las definiré pero no hablaré ni a favor ni contra.

  • Migrante Jubilado o Pensionado: Suele ser una persona que logro llegar a la edad de jubilación y busca un país que le brinde los mejores beneficios y estándar de vida para su condición como persona entrando en la tercera edad que recibe una pensión por su jubilación.
  • Migrante Económico: Persona que busca mejor oportunidad laboral ya que en su país de origen las condiciones laborales o económicas no son las mejores. En está categoría existen personas profesionales y personas sin preparación.
  • Migrante Refugiado: Persona que está huyendo de una situación grave en su país de origen. Puede ser por desastre natural, nación fallida o guerra y busca refugio en otro país mientras se estabiliza su país de origen.

En el debate sobre la migración y manejo de migrantes no existe una posición clara dado a que cada caso es único y cada situación es diferente. Desde la defensa de la identidad cultural del país huésped hasta situaciones que afectan el mercado laboral. Algunos argumentan que toda cultura nutre y toda mano de obra es bienvenida pero otros lo completo opuesto. Y muchos tienen una postura moderada donde dependiendo del caso y situación pueden estar a favor o contra la migración.

Júbilo con sobresalto

Estoy muy cercano de emprender un viaje hacia un destino ajeno a mi conocer. Siento que este va a ser un viaje de autorreflexión, una pausa en mi rutina, para considerar cual va a ser el rumbo que debo tomar para tener una vejez tranquila. Según mi edad y la edad promedio de mi región, podría considerar que estoy a la mitad de mi vida, y no estoy pasando por una crisis de media vida, este camino lo tomo luego de haber conversado con mi esposa e hijos, para determinar el camino correcto que sea de mayor beneficio para el futuro de mis hijos y poder lograr una vejez tranquila con mi esposa.

Siento temor, no al camino por delante sino el tiempo que debo ausentarme de mi familia. Aunque en el tiempo terrenal es meramente un destello y para un ser humano un breve periodo, para mi se sentirá una eternidad estar alejado de mis seres queridos. Pero es un sacrificio necesario para un fin de provecho donde podré seguir abrir una puerta hacia un traslado horizontal profesional y garantizar estabilidad económica a la familia.

He sido una persona que ha tomado riesgos, he ganado, he perdido, pero sigo vivo. Aunque cada vez veo con recelo tomar riesgos. Pero lo importante de tomar un riesgo es calcular los pros y contras. Si lo pros de un riesgo pesan más que los contras y puedes sobrellevar el tiempo que tome para lograr el objetivo, entonces “échele ganas”.

Cada vez se me hace más real el viaje que debo emprender, porque cada vez se acerca la fecha de mi inevitable partida. Es una sensación de júbilo con sobresalto pero creo que debo hacer esto antes de finalizar mi vida útil laboral.